De vez en cuando uno encuentra joyas incluso en los géneros que menos le gustan. Tal ha sido mi caso con Laini Taylor, autora que deconstruye el romance paranormal para luego reconstruirlo en algo más esotérico y sensual de lo que nos ofrece la mayoría de opciones en el mercado. Su obra no es muy extensa, sólo tiene publicados cuatro libros, ninguno traducido al castellano, dos de ellos juveniles, y es de estos últimos de los que os voy a hablar.
El primero se titula Lips touch: three times, una antología conformada por tres historias que giran en torno a un beso paranormal. En esta primera incursión Laini le da la vuelta a más de un cliché del género.
Así pues, Goblin’s fruit es un relato macabro en el que un duende quiere seducir a la protagonista para quedarse con su alma, ¿caerá Kizzy en la trampa de sus labios? En el segundo un demonio convierte la voz de un bebé recién nacido en un arma letal. Dieciocho años después un joven soldado que vuelve de la Primera Guerra Mundial a la India se enamora de la muchacha, ¿se hará la maldición realidad? Y por último llegamos a Hatchling y nos desplazamos a las montañas del Cáucaso para conocer a los Druj, una raza sobrenatural que la autora ha creado inspirándose en el zoroastrismo. Son seres inmortales que carecen de sentimientos y emociones, ¿pero qué pasaría si uno de ellos encontrara la manera de conseguir un alma?
Lips touch: three times comparte muchos puntos con Daughter of smoke and bone, su última novela y la primera entrega de una saga. Quitando los elementos paranormales y el estilo de su prosa (del que hablaremos más adelante), ambas tienen en común la falta de un argumento lineal, prefiriendo la autora construir la historia en base a secuencias retrospectivas. De esta manera Laini nos deja de lleno en Praga con Karou, una estudiante de arte que sería normal y corriente si no fuera por su pelo azul, las jamsas que decoran sus manos, y que recorre medio mundo recogiendo dientes para unas quimeras que constituyen su única familia. En uno de esos encargos tiene un encontronazo con un ángel llamado Akiva. Lo que sigue son una serie de desastres en la vida de Karou, pero también un poco de esperanza, puesto que el enemigo puede tener la llave a los secretos de su pasado. En esta ocasión reimaginaremos a los ángeles y los demonios desde un punto de vista fresco y original. Reviviremos un romance prohibido entre dos miembros de dos razas en guerra desde hace cientos de años y seremos testigos de cómo un conflicto bélico puede cambiar sociedades enteras para bien y para mal.
En todos sus libros la autora me ha demostrado que posee una habilidad especial para tejer realidades y fantasías llenas de esa magia oscura y misteriosa que sólo se encuentra en los cuentos de hadas. Quizás lo único que no me entusiasme demasiado sean sus personajes. No porque sean malos o pobres (más bien lo contrario), sino porque ninguno me ha llegado de forma
especial. Retomando el hilo, además de saber contar, Laini sabe escribir. Mucha gente le quita importancia a la prosa de un libro, contentándose con que sea fácil de digerir, pero para mí el estilo de un autor es tan importante como el resto de los elementos. Después de todo, si las armas del escritor son las palabras, ¿no será mejor que sepa utilizarlas con eficacia? Laini hace uso extenso de los recursos estilísticos sin por ello entorpecer la fluidez de la lectura. Además, acompañando a sus letras están las ilustraciones de su esposo Jim Di Bartolo, que suponen una parte integral de la narración en muchas ocasiones. El resultado son obras cuidadas al detalle que elevan el romance paranormal a alturas insospechadas. Animo a todos los que se atrevan con el inglés a darle una oportunidad a esta autora porque es lo mejor que le ha pasado al género desde que Meyer lo catapultara a la fama. Ahora esperemos que tras el éxito de Daughter of smoke and bone en Estados Unidos alguna editorial la traiga a tierras nacionales.
ACTUALIZADO: Hija de humo y hueso saldrá a la venta en España en febrero de 2012 de la mano de la editorial Alfaguara.








Pues sí, parece que Laini Taylor es todo un descubrimiento. Lo poco que llevo leído de su novela me encanta: ese tono sensual, la ambientación diferente, una fantasía peculiar… No se parece a ninguna autora del género, que por lo general tienen un estilo más sencillo y cuentan lo mismo de siempre (salvo honrosas excepciones). Ojalá tenga éxito en España.Besos.